Las
21 piscifactorías gallegas, englobadas en la Asociación
Gallega de Piscifactorías de Trucha (Atrugal), emplean
directamente a 400 personas. El número de puestos de trabajo se
incrementará sensiblemente cuando todas las granjas de
acuicultura posean plantas de procesado.
En
este momento tan sólo disponen de ellas una minoría.
La primera referencia
escrita sobre producción de peces en España data del año
1.129, cuando a iniciativa del Arzobispo Gelmírez se construyó
un criadero de peces en Santiago para que "las aguas del río
Sar tuvieran para el común una riqueza tan importante para la
vida de las clases humildes, como es la piscícola".
Desde entonces se ha
avanzado mucho.
En 1940 se abrió la
primera piscifactoría de truchas en España, pero el boom se
produjo entre la década de los años 60 y 70.
La mayoría de estas
granjas de acuicultura abrieron sus puertas en el Norte de España
y en Galicia.
En la actualidad
Galicia es la autonomía más importante en lo que respecta a
producción de truchas, no sólo por el número de explotaciones
sino también por el tamaño de las mismas.
Crecimiento del 30%
En los últimos años
el crecimiento del sector ha sido espectacular.
En tan sólo tres años
se ha incrementado en un 30% la producción y actualmente
nuestra Comunidad Autónoma es la primera a nivel nacional en
exportaciones a países de la Unión Europea.
De la mano de esta
evolución ha ido la creación de empleo.
Se ha formado personal
y también se ha incorporado mano de obra cualificada procedente
del sector pesquero, que ha encontrado campo para aplicar su
experiencia.
Así, el empleo ha
aumentado casi un 40% en los últimos cinco años.
Además, es interesante
destacar que los centros de producción están situados
principalmente en las zonas menos favorecidas de la geografía
gallega.
Santiago Alonso de la
Peña, gerente de la Asociación Gallega de Piscifactorías (Atrugal),
manifestó que esta asociación se constituyó hace dos años a
petición de la Consellería de Medioambiente para que las 21
factorías continentales tengan un único interlocutor.
Respecto al tamaño de
las plantas, indicó que existen factorías pequeñas que
producen 10 toneladas de truchas anualmente y que tienen un sólo
empleado, mientras que entre las tres más grandes: El Grupo
Tres Mares, situado en la localidad de Lires (Cee) Ð es la
mayor de España en volumen y producción, Piscifactorías Souto
Redondo en Lousame (Noia) y Piscifactoría Coruñesa, del grupo
Isidro de la Cal, situada en Baio, cultivan el 70% de la
producción gallega de truchas.
Uno de los objetivos
que se perseguía con la creación de Artugal es unificar
criterios de producción y comercialización.
Además, en este
momento se está creando la primera Área de Defensa Sanitaria (ADS),
en colaboración con la Consellería de Agricultura, con el fin
de establecer unos parámetros sanitarios de cara a incrementar
la producción de truchas.
Medidas de bioseguridad
Esto significa que la
Asociación Gallega de Piscifactorías de de Trucha y la
Consellería de Agricultura han establecido unas medidas de
bioseguridad como aislamiento, desinfección y control de las
plagas que afectan a los alevines todos ellos son producidos por
plantas gallegas y a las personas que visitan las piscifactorías.
También se ha puesto
en marcha un control ambiental que exige realizar análisis del
agua de los estanques y la eliminación de peces muertos, y por
último tratamientos preventivos de parásitos, hongos y
bacterias.
Santiago Alonso de la
Peña, gerente de Atrugal, estima que con las inversiones que se
realizarán en las piscifactorías a través de la Dirección de
Estructuras Pesqueiras, se prevé un incremento en la producción
del 30% en los próximos años, de manera que se pasará de las
12.500 toneladas actuales a superar las 15.000 toneladas en el año
2005.
Señaló que
determinadas piscifactorías colocan su producción en el
mercado nacional a través de grandes distribuidores, mientras
que otras envían la totalidad de las truchas que cultivan a
otros países de a Unión Europea utilizando camiones frigoríficos,
fundamentalmente al mercado alemán y francés, donde existe una
mayor hábito de consumir trucha.
Retos del sector
En estos momentos los
retos de Atrugal son la modernización de las plantas existentes
y la apertura de nuevas granjas de cultivo, a la vista de que la
demanda de pescado fresco se sigue incrementando, mientras que
el número de caladeros para que faenen las flotas pesquera se
reduce.
"No olvidemos que
según informes de la FAO la acuicultura es la única vía para
mantener los actuales niveles de consumo de pescado en la dieta
mundial", recordó.
Precisó que
originariamente las piscifactorías se montaron en molinos de
agua que disponían de una presa.
"Urge moderniza
esas granjas de acuicultura incorporando plantas de procesado,
donde se eviscere, se pese y se empaquete o se congele si se va
a vender como producto congelado".
En este momento sólo
el Grupo Tres Mares, Piscifactorías Souto Redondo ambas en la
provincia de A Coruña y Piscilor S.A., de Víctor López Fernández,
en Lugo poseen plantas donde se procesan truchas
seleccionadas.
El destino de esta
producción es el mercado europeo.
Aceptación
En cuanto a la aceptación
de las truchas procedentes de piscifactorías por parte del
consumidor, en la actualidad más del 90% de la trucha que está
en el mercado procede de granjas de acuicultura, "y no
existe ningún tipo de reticencias ni de rechazo por parte del
consumidor".
Atrugal viene concentrando sus esfuerzos en el fomento de
actividades que tiendan a promocionar la acuicultura, superar
niveles de calidad y mejorar la producción, acciones de I+D y
difundir el conocimiento del sector.
Amenazas
Además, defienden políticas
que faciliten un uso racional de los ríos y presta sus
servicios y colabora con las administraciones informándoles
sobre concesiones de minicentrales hidroeléctricas con el fin
de que puedan coexistir ambas actividades usando de manera
racional el río, dada la amenaza que suponen para las
piscifactorías continentales la proliferación de centrales eléctricas,
que pueden perjudicar actividades como las que realizan las
piscifactorías que fueron creadas con anterioridad a las
centrales.
Los saltos hidroeléctricos,
que en la actualidad crecen como setas, merman el caudal de río
de donde cogen parte del agua las plantas de acuicultura
continentales, agua que después de utilizarla, la depuran y la
devuelven al río.
Las más eficientes de
Europa
Las piscifactorías de
truchas se desarrollaron sin subvenciones y la evolución de la
tecnología se logró gracias al esfuerzo de los empresarios
individuales.
La entrada en el
mercado se realizó de manera paulatina, ya que las
instalaciones estaban muy dispersas por todo el territorio español,
a lo que se ha añadido un largo periodo de crisis de precios en
los últimos años, que han convertido las piscifactorías
actuales en una de las unidades de producción más eficientes
de Europa.
Complemento del turismo
sostenible
La acuicultura tiene
que desarrollarse en áreas con calidades ambientales
excelentes.
Debido a la creciente
presión humana sobre el territorio, las zonas de alta calidad
ambiental se están protegiendo; por ello existe una permanente
convivencia entre las áreas protegidas y la acuicultura.
En vez de suponer una
confrontación, en diversos países se está consiguiendo que
las granjas sean parte del paisaje y de las atracciones turísticas.
La manera más común
es mediante la pesca deportiva, pero también existen acuarios,
visitas a instalaciones (como ocurre en Galicia con las
bateas).
Por ello la acuicultura
debe ser un atractivo más y un complemento de lo que se ha
denominado turismo sostenible en zonas rurales y litorales.
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