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Compost
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Compostar Compost De
Wikipedia, la enciclopedia libre El compost, compostaje, o compuesto (a
veces también se le llama abono orgánico) es el humus obtenido de
manera natural por descomposición bioquímica al favorecer la
fermentación aeróbica (con oxígeno) de residuos orgánicos como
restos vegetales, animales, excrementos y purines, por medio de la
reproducción masiva de bacterias aeróbicas termófilas que están
presentes en forma natural en cualquier lugar (posteriormente, la
fermentación la continúan otras especies de bacterias, hongos y
actinomicetos). Normalmente, se trata de evitar (en lo
posible) la putrefacción de los residuos orgánicos (por exceso de
agua, que impide la aireación-oxigenación y crea condiciones biológicas
anaeróbicas malolientes), aunque ciertos procesos industriales de
compostaje usan la putrefacción por bacterias anaerobias. Compost
producido en un jardín. El compost se usa en agricultura y
jardinería como enmienda para el suelo aunque también se usa en
paisajismo, control de la erosión, recubrimientos y recuperación
de suelos. Lo estudió el químico alemán Justus von Liebig. Además de su utilidad directa, el
compost implica una solución estratégica y ambientalmente
aceptable a la problemática planteada por las grandes
concentraciones urbanas (y sus residuos sólidos orgánicos domésticos) y
las explotaciones agrícolas, forestales y ganaderas, cuyos residuos
orgánicos deben ser tratados. El compostaje es una tecnología alternativa a otras que no siempre son respetuosas con los recursos naturales y el medio ambiente y que además tienen un costo elevado. El compost es un producto concentrado
que debe ser mezclado con el suelo u otros ingredientes antes de su
uso. El porcentaje máximo de compost en esa
mezcla es de alrededor del 30% y varía en función de su uso
posterior. En
paisajismo y jardinería, por ejemplo, puede ser usado de forma
directa como cobertura para el suelo. En cualquier caso, al igual que el
propio suelo, no debe apilarse sobre los troncos de árboles y
arbustos ya que esta práctica provoca el aumento de los daños
causados por insectos. El compost mejora la estructura del
suelo, incrementa la cantidad de materia orgánica y proporciona
nutrientes, mayormente macronutrientes como el nitrógeno, potasio y
fósforo. Biodegradación es el conjunto de procesos bioquímicos mediante los que la materia orgánica es reciclada por el medio, siendo transformada en especies inorgánicas. Al compost se lo llama "humus
artificial". El humus natural o "mantillo"
ocupa la capa más superficial del suelo y proviene de la
descomposición de materias orgánicas. Esta descomposición es llevada a cabo
principalmente por microorganismos, aunque algunos animales como
lombrices y hormigas contribuyen al proceso. La descomposición ocurre de forma natural en la mayoría de los ambientes excepto en aquellos más hostiles como desiertos muy áridos, que impiden que los microbios y otros agentes de descomposición se desarrollen. El compostaje es el proceso de
descomposición controlada de la materia orgánica. En lugar de permitir que el proceso
suceda de forma lenta en la propia naturaleza, puede prepararse un
entorno optimizando las condiciones para que los agentes de la
descomposición proliferen. Estas condiciones incluyen una mezcla
correcta de carbono, nitrógeno, y oxígeno, así como control de la
temperatura, pH o humedad. Si alguno de estos elementos abundase o
faltase, el proceso se produciría igualmente, pero quizás de forma
más lenta e incluso desagradable por la actuación de
microorganismos anaerobios que producen olores. Agentes de la descomposición
La construcción de pilas o silos para
el compostaje tiene como objetivo la generación de un entorno
apropiado para el ecosistema de descomposición. El entorno no sólo mantiene a los
agentes de la descomposición, sino también a otros que se
alimentan de ellos. Los residuos de todos ellos pasan a
formar parte del compost. Los agentes más efectivos de la
descomposición son las bacterias y otros microorganismos. También desempeñan un importante
papel los hongos, protozoos y actinobacterias (o actinomycetes,
aquellas que se observan en forma de blancos filamentos en la
materia en descomposición). Ya a nivel macroscópico se encuentran
las lombrices de tierra, hormigas, caracoles, babosas, milpiés,
cochinillas, etc. que consumen y degradan la materia orgánica. Ingredientes del compost
biodegradable podría transformarse en compost una vez transcurrido
el tiempo suficiente. Sin embargo, no todos son apropiados para el proceso de compostaje tradicional a pequeña escala. El principal problema es que si no se
alcanza una temperatura suficientemente alta los patógenos no
mueren y pueden proliferar plagas. Por ello, el estiércol, las basuras y
restos animales deben ser tratados en plantas específicas de alto
rendimiento y sistemas termofílicos. Estas plantas utilizan sistemas
complejos que permiten hacer del compostaje un medio eficiente,
competitivo en coste y ambientalmente correcto para reciclar estiércoles,
subproductos y grasas alimentarias, lodos de depuradotas etc. Este compostaje también se usa para
degradar hidrocarburos del petróleo y otros compuestos tóxicos y
conseguir su reciclaje. Este tipo de utilización es conocida como bioremediación. El compostaje más rápido tiene lugar
cuando hay una relación (en seco) carbono-nitrógeno de entre 25/1
y 30/1, es decir, que haya entre 25 y 30 veces más carbono que nitrógeno.
Por ello muchas veces se mezclan
distintos componentes de distintos ratios C/N. Los recortes de césped tienen un ratio
19/1 y las hojas secas de 55/1. Mezclando ambos a partes iguales se
obtiene un materia prima óptima. También es necesaria la presencia de celulosa (fuente de carbono) que las bacterias transforman en azúcares y energía, así como las proteínas (fuente de nitrógeno) que permiten el desarrollo de las bacterias. Son fuentes de carbono la paja y hojas secas, astillas y serrín, y algunos tipos de papel y cartón sin tintas. Son fuentes de nitrógeno la materia vegetal verde (residuos de cosecha, césped, ramas), estiércol, restos de frutas y verduras, algas, posos de café, etc. El guano (estiércol de ave)
proporciona mucho nitrógeno y poco carbono, el estiércol equino
ambas, y el de ganado bovino y ovino tiene las desventaja de que
aumenta menos la temperatura, con lo que el tiempo de proceso
aumenta. Cuando no pueden hacerse cálculos
exactos sobre los contenidos y porcentajes de materia a mezclar es
conveniente hacer aproximaciones. Una buena mezcla facilita el proceso,
pero también pueden disponerse ambas fuentes de forma alternada en
capas de unos 15 cm. de grosor. Aunque esta separación ralentiza el
compostaje, permite controlar de forma sencilla las cantidades a
mezclar. Los restos de comida grasienta, carnes,
lácteos y huevos no deben usarse para compostar porque tienden a
atraer insectos y otros animales indeseados. La cáscara de huevo, sin embargo, es
una buena fuente de nutrientes inorgánicos (sobre todo carbonato cálcico)
para el suelo a pesar de que si no está previamente cocida tarda más
de un año en descomponerse.
Técnicas de compostaje Esencialmente hay dos métodos para el compostaje aeróbico activo o caliente: se controla la temperatura para permitir el desarrollo de las bacterias más activas, matar la mayoría de patógenos y gérmenes y así producir compost útil de forma rápida. pasivo o frío: sin control de temperatura, los procesos son los naturales a temperatura ambiente. La mayoría de plantas industriales y
comerciales de compostaje utilizan procesos activos, porque
garantizan productos de mejor calidad en el plazo menor. El mayor grado de control y, por tanto,
la mayor calidad, suele conseguirse compostando en un recipiente
cerrado con un control y ajuste continuo de temperatura, flujo de
aire y humedad, entre otros parámetros. El compostaje casero es más variado,
fluctuando entre técnicas extremadamente pasivas hasta técnicas
activas propias de una industria. Una pila bien mantenida raramente
produce malos olores.
Microorganismos,
temperatura y humedad de la pila Una
pila de compost efectiva debe tener la humedad
comprendida entre el 40 y el 60%. Ese grado de humedad es suficiente para
que exista vida en la pila de compost y las bacterias puedan
realizar su función. Las bacterias y otros microorganismos
se clasifican en grupos en función de cuál es su temperatura ideal
y cuánto calor generan en su metabolismo. Las bacterias mesofílicas requieren
temperaturas moderadas, entre 20 y 40ºC. Conforme descomponen la materia orgánica
generan calor. Lógicamente, es la zona interna de la
pila la que más se calienta. Las pilas de compost deben tener, al
menos, 1 m de ancho por 1 m de alto y la longitud que sea posible. Así se consigue que el propio material
aisle el calor generado. Hay sistemas como Faber-Ambra que
permiten pilas mucho mas anchas y mas altas. Así se puede hacer compostaje de una
tonelada de residuos en un metro cuadrado. La aeración pasiva se ejecuta por
medio de un piso falso. Tampoco necesita un revolteo de
material en degradación. La temperatura ideal está alrededor de
los 60ºC. Así la mayoría de patógenos y
semillas indeseadas mueren a la par que se genera un ambiente ideal
para las bacterias termofílicas, que son los agentes más rápidos
de la descomposición. De hecho, el centro de la pila debería
estar caliente (tanto como para llegar a quemar al tocarlo con la
mano). Si esto no sucede, puede estar pasando alguna de las siguientes cosas: Hay demasiada humedad en la pila por lo que se reduce la cantidad de oxígeno disponible para las bacterias. La pila está muy seca y las bacterias no disponen de la humedad necesaria para vivir y reproducirse. No hay suficientes proteínas (material rico en nitrógeno) La solución suele pasar por la adición
de material o el volteo de la pila para que se airee. Dependiendo del ritmo de producción de
compost deseado la pila puede ser volteada más veces para llevar a
la zona interna el material de las capas externas y viceversa, a la
vez que se airea la mezcla. La adición de agua puede hacerse en
ese mismo momento, contribuyendo a mantener un nivel correcto de
humedad. Un indicador de que ha llegado el
momento del volteo es el descenso de la temperatura debido a que las
bacterias del centro de la pila (las más activas) han consumido
toda su fuente de alimentación. Llega un momento en que la temperatura
deja de subir incluso inmediatamente después de que la pila haya
sido removida. Eso indica que ya no es necesario
voltearla más. Finalmente todo el material será homogéneo,
de un color oscuro y sin ningún parecido con el producto inicial. Entonces está listo para ser usado. Hay quien prefiere alargar la maduración durante incluso un año más, ya que, aunque no está demostrado, puede que los beneficios del compost así producido sean más duraderos. Otros
componentes A veces se añaden otros ingredientes con el fin de enriquecer la mezcla final, controlar las condiciones del proceso o de activar los microorganismos responsables del mismo. Espolvorear cal en pequeñas cantidades puede controlar la aparición de un excesivo grado de acidez que reduzca la velocidad de fermentación. Las algas proporcionan importantes micronutrientes. Algunas rocas pulverizadas proporcionan minerales, al contrario que la arcilla. La fracción de estiércol puede provenir de heces humanas. No obstante, el riesgo de que no se alcancen temperaturas suficientemente altas para eliminar los patógenos hace que no suelan utilizarse en cultivos alimentarios. Tampoco se recomienda en el compostaje casero la utilización en general de heces de animales carnívoros pues contienen patógenos difícilmente eliminables. Aún así pueden ser útiles para el
abonado de árboles, jardines, etc.
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